Enrique Regúlez Mochales: Cristóbal Colón y su misterioso "descubrimiento"  

Text Box:


I. INTRODUCCIÓN

Cristóbal Colón es el genovés que descubrió América (según los europeos) o que facilitó el encuentro entre dos mundos (según los americanos). Pero Cristóbal Colón es uno de los personajes más enigmáticos de nuestra historia. Su viaje a América esta lleno de intrigas que todavía hoy no sabemos explicar.  Decenas de preguntas nos vienen a la cabeza nada más escuchar su nombre: ¿por qué rechazaron su proyecto en Portugal y luego lo  aceptaron  en  Castilla?, ¿por qué aceptaron  su proyecto en Castilla  la segunda vez y no la primera?, ¿qué había cambiado?, ¿Conocía la existencia de las islas del Caribe?, Si sus medidas de la distancia entre Asia y Europa eran erróneas ¿por qué aceptaron su  propuesta?, ¿Por qué estaba  tan convencido de que a 750 leguas de la isla de Hierro había islas?, ¿Por qué en las Capitulaciones de Santa Fe ya dan por hecho que ha encontrado algo? (http://www.buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=3054), ¿Existió el famoso piloto anónimo?, Si existió, ¿qué información le dio a Colón?, ¿Es verdad que se encontraron unos navegantes europeos con una embarcación perdida del Amazonas? (Lucena: 73), ¿Por qué llega Colón a España por Palos?, ¿De qué vivió Colón en España durante siete años?, ¿De donde sacó el dinero que tenía que poner él para la expedición?, ¿Realmente tuvo un amor perdido? (Lucena: 75), ¿Cómo convenció a los Pinzón para que embarcaran?,  ¿Qué  mapa llevaba con él?, ¿Por qué desaparece?, ¿Cómo siguió una ruta tan perfecta y rápida? (Enciclopedia Universal, 1982: 2267), ¿Por qué desaparece el primer diario de abordo? (Lucena: 78), ¿Confundió la isla de Cipango (Japón) con una isla del Caribe en un posible mapa? (Eslava, 2002: 179)... Estas y muchas otras preguntas brotan en nuestro pensamiento a la hora de pensar en el misterioso  personaje de  Cristóbal Colón; muchas de ellas quedan sin respuesta.

 

II. ¿POR QUÉ HABÍA TANTO INTERÉS EN LLEGAR A LA INDIA?

Antes de comenzar a tratar el tema de los misterios de Colón es necesario comprender porque existía tanto interés en llegar a la India, que aunque Colón no lo logró era teóricamente su objetivo. La economía en el siglo XIV había crecido ostensiblemente en Europa y por lo tanto existía la necesidad de expandir nuestros horizontes; de expandir el domino europeo. En esta época las especias traídas de la India eran una parte vital para las gentes de aquella época por tres motivos básicamente: servían para mostrar el nivel social que sé tenia, otorgaban a la comida (con sabores muy limitados hasta entonces) otros aromas, y sobretodo porque servían como conservantes (Eslava, 2002: 177). El valor antibacteriano que tenían estas especias las convertían en unos conservantes excelentes; debido a la escasez de conservantes en aquella época las especias se convirtieron en algo trascendental (Liroz, 2003).

Desde India no sólo llegaban especias a Europa sino también seda, joyas, perfumes y otros lujos orientales (Eslava, 2002: 178)

Anteriormente se habían conseguido estas especias por medio de “la ruta de la seda” pero por aquellas fechas esta se encontraba estrangulada debido a que Constantinopla era turca y a la islamización de los tártaros. Esto provocaba que los impuestos ya altos de por sí que las especias tenían al llegara a Europa se incrementaran (Eslava, 2002: 178). Los otomanos demandaban cada vez más oro y por lo tanto los europeos buscaron rutas alternativas para llegar a India, sabiendo que el primer país europeo en conseguirlo obtendría grandes beneficios (Eslava, 2002: 178). Los primeros en ponerse manos a la obra fueron los portugueses que buscaron una ruta circunnavegando África (Eslava, 2002: 178).

Es necesario decir que aunque los europeos pensaban que las especias procedían de India realmente provenían de las Islas Malucas en Indonesia (Liroz, 2003).

 

III. BARTOLOMÉ DE LAS CASAS

Es importante conocer la historia de este sacerdote ya que mucho de lo que hoy sabemos sobre Cristóbal Colón es gracias a su testimonio. Nació en Sevilla en 1484 donde curso estudios al igual que en Valladolid. Cuando tenía solamente 19 años, con su padre, acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje y es básicamente por esto por lo que conoce tanto de él. Durante este viaje entablo una buena relación con el almirante y por eso conoce tanto de él. Más tarde ingresaría en la Orden de Santo Domingo donde comenzó a luchar arduamente por la conversión y sobretodo por los derechos de los indígenas; lucha a que dedico gran esfuerzo y muchos años de su vida. Durante su estancia en un convento de dominicos en Santo Domingo desde el cual se dedicó a la obra de las misiones escribió “Historia general de las Indias”. En 1545 fue nombrado Obispo de Chiapas en Méjico, cargo que tuteló dos años. Tuvo una disputa con Ginés Sepúlveda sobre si la guerra contra los indígenas era justa o no. La postura a favor de los indignes de Las Casas dará lugar a la leyenda negra de la conquista de América. Murió el 17 de julio de 1566 en Madrid (http://www.buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=3054).

 

 

IV. ANDANZAS DE COLÓN ANTERIORES A 1492

Aunque su lugar de nacimiento ha dado lugar a grandes debates y miles de teorías (balear, gallego, castellano, catalán, francés, inglés, extremeño, andaluz...) guiándonos por la Raccolta y la opinión de Lucena podríamos asegurar que Colón era genovés. Su fecha de nacimiento aunque no es segura teóricamente correspondería a 1451 (Lucena: 71). Su infancia fue humilde y poco se sabe de ella; probablemente por el deseo de Colón de ocultar esta humildad y una posible descendencia judía (Eslava, 2002: 181). Probablemente con tan sólo diez años comenzó a navegar como grumete en alguna embarcación comercial y contamos con testimonio de sus andanzas por el mar desde 1477 (Morales, 1988). Llama la atención como nunca llego a escribir ni en su lengua materna ni en portugués; su lengua adoptiva.   Colón llegó a tierras portuguesas, según Las Casas, debido a que cuando ejercía de corsario en el Colombo Junior este trabó combate naval cerca del cabo de San Vicente frente a cuatro galeazas venecianas. La nao se incendio y Colón llegó a tierra nadando y con la ayuda, posiblemente, de un remo (Lucena: 71-72).

Una vez en Portugal se casó con Felipa Muñiz, una joven de cierto linaje, en 1476 y tuvieron un hijo llamado Diego. Colón se alisto en la marina portuguesa y ascendió rápidamente (Lucena: 72). Ya en 1484 cuando tenía bastante experiencia en el Atlántico (Lisboa, Inglaterra, Islandia, Azores, Madera- Porto Santo, Canarias, Cabo Verde y Guinea) decidió entrevistarse con el Rey Juan II de Portugal para proponerle el ir a la India por Occidente pero su Junta de Matemáticos rechazó su proyecto (Morales, 1988).

Tras esta negativa, y la muerte de su esposa, Colón decidió marcharse rumbo a Castilla. Este lo hizo en ves de por vía terrestre, como hubiera sido normal, por vía marítima y además desembarco en un puerto secundario como era el de Palos cercano a la ciudad de Huelva. Según algunos huía de la justicia y por eso tuvo que salir de Portugal de un modo discreto. En Huelva vivía su cuñada a la cual, posiblemente, dejó al cargo de su hijo. Colón pasó por el convento franciscano de Santa María de La Rábida en el cual se entrevisto con Fray Juan Pérez, que luego le recomendaría a la Corte al tener una buena relación con la Reina Isabel la Católica. También existen teorías de que en vez de dejar a su hijo Diego al cargo de su cuñada lo dejara al cuidado de estos frailes (Lucena: 73-74).

Pasaron siete años hasta que los Reyes Católicos le dieran la autorización final para su viaje, ¿de qué vivió Colón estos años? Los reyes le donaban unas pequeñas sumas de dinero pero no lo suficiente como para vivir. Existe la hipótesis de que podría vender libros, pero según Las Casas vendía cartas de marear pintadas por él aunque podría combinar ambas actividades. Las Casas afirma que tuvo problemas para mantenerse (Lucena: 74).

De todas formas Colón no cejó en el empeño de que su proyecto se llevara a cabo, por lo que se arrimó a grandes duques andaluces de Medina Sidonia y de Medinaceli. Este último incluso mandó una carta para que se le permitiera mandar unas carabelas bajo su protección (Lucena: 74). Incluso su hermano Bartolomé por las mismas fechas planteó a Enrique VII de Inglaterra y a Carlos VIII de Francia el proyecto pero ambos lo rechazaron (Enciclopedia Universal, 1982: 2266).

Gracias al arrimarse a los señores principales de la época Colón obtuvo ayudas de ellos para vivir más dignamente. Incluso se sospecha que unos de sus amigos aragoneses que le ayudaron fueran judíos conversos, como también se sospecha que él lo fuera; esto siempre lo ocultó (Lucena:75).

El 20 de enero de 1486 los Reyes Católicos se reunieron por primera vez con Colón en Alcalá de Henares. Colón les presento su proyecto y una junta de expertos lo valoró y lo rechazó (http://buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=6513). 

En su arduo y largo peregrinar Colón pasó varias veces por Córdoba donde se enamoró de Beatriz Enríquez de Arana, una joven humilde. De este amor fue fruto el nacimiento de su segundo hijo Hernando en 1488. Pudo casarse con ella pero no quiso al no querer empañar su brillo con una joven humilde. La mantuvo siempre en el anonimato pero se acordó de ellas varias veces para donarla importantes cantidades de dinero (Lucena:75).

En 1488 Colón viajó a Lisboa; pero ¿conque propósito? Una suposición es que fue a Lisboa para convencer de nuevo a Juan II para que sufragara su proyecto y otra es que se desplazo hasta Lisboa para ponerse al día sobre los descubrimientos portugueses en las costas africanas (Lucena:75-76).

Finalmente, gracias a Fray Juan Pérez los Reyes Católicos volvieron a recibir a Cristóbal Colón y esta vez decidieron respaldar su proyecto (el porqué se discutirá más adelante). El 17 de abril de 1492 se firmaron las Capitulaciones de Santa Fe; un documento-contrato que acordaba las condiciones del viaje y del cual hablaremos más detalladamente en otro apartado. Zarpó del puerto de Palos rumbo a India el 2 de agosto de 1492 sin, teóricamente, saber lo que el destino le depararía. (http://buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=6513).

 

V. ¿POR QUÉ LO CONSIGUE EN EL SEGUNDO INTENTO?

Cuando a uno le cuentan la historia de Colón es inevitable el preguntarse: ¿por qué los Reyes Católicos aceptaron su proyecto la segunda vez y no la primera? Al tratar este tema es conveniente hablar sobre la negativa de Portugal a su propuesta también. La propuesta que le hizo a los Reyes Católicos se basaba en las lecturas de Imago Mundi de Pierre d’Ailly, la Historia rerum de Eneas Silvio Piccolomini y el Libro de las Maravillas de Marco Polo. Pero nadie sabe en qué se basaba su proposición a Portugal ya que ninguno de estos libros estaba disponible durante esas fechas (Lucena: 72-73). Lo que esta claro es que rechazaron su propuesta porque los cálculos que proponía eran erróneos, lo mismo paso cuando lo propuso por primera vez a los Reyes Católicos. Colón en su proyecto argumentaba que la distancia a Cipango era de 750 leguas (Eslava, 2002: 178) pero los eruditos portugueses al igual que los doctos de la Universidad de Salamanca (quienes revisaron el proyecto la primera vez para los Reyes Católicos) sabían que la distancia era mucho mayor y por lo tanto las carabelas de la época no resistirían tal viaje (Enciclopedia Universal, 1982: 2268). Existe una teoría poco creíble que explicaría el error de Colón; Colón habría confundido en sus cálculos las millas del alfragano con las millas romanas y de ahí que sus conclusiones fueran erróneas (Morales, 1988). La teoría es bastante improbable ya que un experto navegante como él normalmente no cometería un error semejante.

Es curioso el modo en el que Colón presentó su proyecto por primera vez en Castilla. Lo exhibió como algo incuestionable, como si lo que estaba presentando fuese una verdad indiscutible (Lucena: 73). Para llegar a tener ese grado de confianza en lo que estaba mostrando debía saber algo que los demás no supiesen, no creyesen o no quisieran creer (este tema lo trataremos en otro apartado); como su conocimiento no era compartido por los doctos de la época, el proyecto fue descartado una vez más.

Finalmente en 1492 el proyecto fue aceptado e inclusive Colón logró un trato muy ventajoso para él (Capitulaciones de Santa Fe) por el cual obtendrá grandes beneficios. Es cierto que Fray Juan Pérez mantenía una excelente relación con Isabel la Católica y que la convenció para que recibiera de nuevo a Colón, pero de ahí a convencerla de que acepte un proyecto rechazado por la comisión de cosmógrafos y juristas de la corte castellana dista un abismo. La reina recibió a Colón debido al consejo de Fray Juan Pérez pero si aceptó el proyecto sólo puede ser porque Colón le mostró o le explicó algo que la convenció. Pero ¿qué es ese algo? Debió ser algo categórico ya que además de otorgarle todo aquello cuanto pidió en las Capitulaciones de Santa Fe en este mismo documento se da por hecho que ya halla descubierto algo (Lucena: 73). Es evidente que en su segunda entrevista con los Reyes Católicos, Colón les mostró algo muy convincente y atrayente para que aceptaran de la forma que aceptaron y además en contra de la opinión de los eruditos de su corte. Aquello que Colón sabía y utilizó para convencer a los Reyes Católicos lo intentaremos aclarar en el próximo apartado.

 

VI. ¿QUÉ SABÍA COLÓN?

      Colón, como la toda la gente culta, sabía que la tierra era redonda y por lo tanto se podía llegar a levante por poniente. La cultura de Colón se nutre de autores como Aristóteles, Séneca, Ptolomeo, Averroes, Alfragano, d’Ailly, Plinia Piccolomini y muchos otros. Todos ellos coinciden a la hora de pensar que la esfera de terrestre es pequeña y que el océano debe cubrir alrededor de una sexta parte de la corteza de la tierra (Morales, 1988).

Pero Colón sabía más: Colón sabía que a 750 leguas de Hierro existían unas islas pequeñas y una mayor (él pensaba que era Cipango, pero en realidad era Cuba) (Eslava, 2002: 179); ¿cómo sabía esto?

Tenemos la certeza de que sabía algo porque, aparte de convencer a los Reyes Católicos, consiguió convencer a los hermanos Pinzón para que se embarcaran con él. Unos señores tan ilustres en aquella época como eran los Pinzón no se hubieran arriesgado a perder todo si no es por algo muy convincente (Lucena: 76).

·        PEQUEÑAS PISTAS

Colón pudo reunir muchos pequeños detalles o pequeñas pistas para averiguar que el viaje por el occidente había nuevas posibilidades. Por ejemplo, los habitantes de Cabo de la Verga (Guinea) habían visto almadías apartadas de su camino por un temporal; ¿de donde podían proceder? También pudo recabar información de los moradores de las Azores, los cuales comentaban que al soplar vientos de poniente llegaban a sus playas pinos no existentes allí y cadáveres de hombres no europeos. Un tal Antonio de Leme confesó que al haber navegado hacia el occidente había encontrado tres islas. Otra persona de la que pudo obtener alguna informa fue de Pedro de Velasco; un piloto paleño. Este marinero tuerto del Puerto de Santa María hablaba sobre aves que sólo podían venir de poniente y  de recios vientos que no azotaban al mar ya que sin lugar a dudas una gran tierra lo abrigaba al oeste (Morales, 1988). Según Manzano, si Colón iba con tanta regularidad a Huelva era para entrevistarse con este marinero (Lucena: 74).

·        LOS VIENTOS DEL ATLÁNTICO

La fuerza con la que soplan los vientos del Atlántico hace que resulte casi imposible que una embarcación nunca se haya visto forzada a dirigirse hacia América en caso de los europeos y a Europa en caso de los americanos. Más aún en esa época, cuando los barcos eran de vela y dependían por completo de la dirección en la que soplara el viento. Por esto resulta muy difícil que un barco nunca haya entrado en una corriente de aire que le alejara de su continente y le llevara al otro (Liroz, 2003).
Existe una hipótesis de un encuentro con una embarcación del Amazonas que avanzó, seguramente empujada por los vientos, por el Atlántico en 1482-83 (Lucena: 73). Colón podría conocer información sobre el encuentro con esta embarcación o con cualquier otra y por eso se mostraba tan convencido de su proyecto.
El hecho de que Colón llegara a América y pudiera volver con un torpe barco de vela aprovechando la corriente del golfo y los vientos alisios logrando un récord de velocidad que no se desbancaría en muchos años implica que los vientos eran fundamentales en esa travesía (Eslava, 2002: 179).

·        MAPA DE TOSCANELLI

Según algunos Colón utilizó el mapa de Toscanelli en su viaje. Paolo dal Pozzo Toscanelli era astrónomo y geógrafo y tenía la idea de llegar a China dirigiéndose hacia el occidente en vez de usar los caminos terrestres convencionales. Ciertas fuentes apuntan que Toscanelli llegó a ser maestro de Colón y de ahí su relación; de cualquier forma lo que es innegable es que mantenían correspondencia, seguramente porque al conocer las curiosidades de Colón, Toscanelli sintió la necesidad de hacerle llegar su información (http://educaterra.terra.com.br/voltaire/cultura/2002/05/06/001.htm).

 

Toscanelli tomó Antilla (un archipiélago en la parte central del continente americano) para medir la distancia entre Cipango y Lisboa. Además es importante el observar que Colón siguió una ruta casi directa en la dirección de las Antillas en su primer viaje. Es curioso que de los cinco lugares que aparecen en el mapa de Antilla concuerden con las costas o bahías de Puerto Rico y que las dos islas más pequeñas que acompañas a Antilla sean similares a las Islas de Mona y Monita. Es indudable que ciertos datos nos hacen pensar si realmente Colón no sabía que había al occidente (http://home.coqui.net/pamp/Antilia.htm).

El hecho de que esquivara el Mar de los Sargazos deja claro que llevaba un mapa consigo, porque si no, no hubiera sabido que existía esta zona (Liroz, 2003).

El mapa que empleó Colón para su travesía ha desaparecido, por lo que no podemos saber si realmente era el de Toscanelli, aunque la mayoría de los indicios apuntan a que sí lo era (Lucena: 78).

·        LA LEYENDA DEL PILOTO ANÓNIMO

Existe una teoría muy realista y muy conocida que apunta sobre la relación entre Colón y un náufrago. Según esta hipótesis Colón atendió a un náufrago en la Isla de Madeira (Eslava, 2002: 179)  en 1477-78 (Lucena: 73).  Este náufrago le desvelaría la existencia de islas y “una gran tierra firme” hacia el occidente (Morales, 1982). Es probable que el piloto, si existió, fuera en una embarcación que se dirigía a Europa desde África a mediados del siglo XV y un temporal les desviara hacia el caribe (http://magonia.blogspot.com/2003_11_10_magonia_archive.html).

Esta idea es corroborada por Las Casas, quien apunta como un piloto anónimo le desvelaría a Colón la existencia de unas  tierras desconocidas (http://www.nuestro.cl/notas/rescate/descubrimiento_mitos.htm). La información que le pudo donar el misterioso piloto pudo incluir según algunas suposiciones datos sobre algunas islas y sus naturales, sobre parajes y sobre las distancias (http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/publicaciones/publi_quepaso/cristobal.htm).

Nadie sabe con certeza la información que poseía Colón pero es bastante probable que conociera más de lo que nos imaginamos.

 

VII. CAPITULACIONES DE SANTA FE

Las Capitulaciones de Santa Fe es un documento que llama considerablemente la atención. Este documento firmado el 17 de abril de 1492 es el acuerdo al que llegaron los Reyes Católicos y Cristóbal Colón para la expedición de este. Según muchos este documento no tiene razón de ser; es totalmente ilógico (Lucena: 76).

Es importante el recordar que la comisión de cosmógrafos y juristas de la corte de los Reyes Católicos rechazaba el proyecto; aun así decidieron aceptarlo. Lo que realmente llama la atención es el cómo lo aceptaron: no simplemente avalaban su expedición, sino que además le otorgaron todo aquello que pidió (Lucena: 76). En este documento se le otorga a Colón el puesto de almirante vitalicio, virrey y gobernador de las tierras descubiertas, un tercio de los beneficios que se puedan conseguir de las tierras que descubra y un décimo de las mercancías (Eslava, 2002: 177-178). Es sorprendente que a un personaje que no es nadie reconocido se le firmen unas condiciones tan lucrativas.

Puede que las condiciones sean sorprendentes pero el prólogo es inexplicable. En él se le concede a Colón “todas aquellas islas y tierras firmes que por su mano o industria se descubrirán o ganaran” (http://www.geocities.com/julioil/santafe.html) y se le otorga “lo que ha descubierto en los Mares Océanos” (Lucena: 73). El hecho de que el 17 de abril se afirme que Colón ya ha descubierto algo y que va a descubrir más es  verdaderamente asombroso.

Esto nos hace pensar lo que Colón debió hacer o decir para que los reyes confiasen tanto en él. Las Capitulaciones de Santa Fe dejan bien a las claras que Colón no se debió presentar antes los Reyes Católicos la segunda vez con las manos vacías sino con alguna información valiosísima; si no este documento nunca se hubiera firmado, y más bajo esas condiciones.

 

VIII. CONCLUSIÓN Y OPINIÓN PERSONAL

La vida de Colón esta repleta de misterios sin resolver y no solamente se reduce a su “descubrimiento” de América.

Muchas preguntas más me vienen a la cabeza sobre Colón después de haber investigado su “descubrimiento”: ¿cómo surgió su relación con Fray Antonio de Marchena?, ¿cuántos hijo tuvo?, ¿por qué no cuenta todo en el Diario de abordo?, ¿de dónde saca el dinero para financiar su parte en la expedición?, ¿por qué silencio el motín?, ¿cómo fue capaz de quitarle la recompensa a Rodrigo de Triana?, ¿cómo tuvo el descuido que causó el hundimiento de la Santa María?, ¿cuál fue la verdadera razón del abandono de 39 de sus tripulantes en América?,  ¿por qué no se dio ninguna prisa en volver a socorrerles?, ¿por qué su Carta de Descubrimiento tiene tantos errores?, ¿por qué tardo tanto voluntariamente en acudir a la llamada de los Reyes Católicos a la vuelta de su primer viaje?...

Tantos por qué’s y tan pocas respuestas. Cristóbal Colón nos ocultó deliberadamente infinidad de datos, lo que nos impide conocer quien era realmente Cristóbal Colón y conocer una parte primordial de nuestra historia.

 

IX. BIBLIOGRAFÍA

Eslava Galán, Juan (2002): Capítulo 43 (Págs. 177-180): “Colón y el descubrimiento de América” y capítulo 44 (Págs. 181-188): “Colón, el misterioso” en Historia de España contada para escépticos, Barcelona, Planeta S.A.

Liroz, Fernando (2003): Apuntes de clase, Madrid.

Lucena Salmoral, Manuel: “Colón, un personaje enigmático”, en La aventura de la Historia, nº48, págs. 70-80.

Morales Padrón, Francisco (1988): Cristóbal Colón Almirante de la Mar Océana, Madrid, Anaya S.A.

Nueva Enciclopedia Universal (1982): Vol. 6, Págs. 2266-2288, Barcelona, Carroggio S.A.

http://www.buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=3054

http://buscabiografias.com/cgi-bin/verbio.cgi?id=6513

http://educaterra.terra.com.br/voltaire/cultura/2002/05/06/001.htm

http://home.coqui.net/pamp/Antilia.htm

http://magonia.blogspot.com/2003_11_10_magonia_archive.html

http://www.nuestro.cl/notas/rescate/descubrimiento_mitos.htm

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/publicaciones/publi_quepaso/cristobal.htm

 http://www.geocities.com/julioil/santafe.html

·        MAPAS E ILUSTRACIONES

http://www.webpanama.net/geografia/images/colon1.jpg

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/efemerides/enero/bartolo5.gif

http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0106-01/colon.gif

http://www.ub.es/medame/vientos.gif

http://www.lib.utexas.edu/photodraw/portraits/toscanelli.jpg

http://sepiensa.org.mx/contenidos/historia_mundo/moderna/exploracion/siglo_15/img/s_xv2.jpg